Qué paz siento, alejada de tantas ocupaciones y rutinas.
Sé que en breve las comenzaré a extrañar, para rencuadrar mi vida una vez más. Es cíclico. Me sucede hace tantísimos años.
Estos primeros días de enero son realmente únicos. Todo sucede en forma tranquila y pausada.
Los minutos se estiran y las horas pasan lentas. Hoy puedo sentir que manejo el tiempo. Mi tiempo.
Un momento para disfrutar de la siesta de Axel
Otros instantes para disfrutar de estos cuatro acompañantes de cuatro patas y orejas simpáticas, que roen todo el día y tienen hábitos cuasi caninos
Una buena noticia de la cirugía de nuestro amigo Luis. Partido difícil pero posible.
Y una foto para arrancar el año con ganas