Domingo apacible, con mucho viento.
Volvimos de la playa a refugiarnos en los brazos de esta casa, que me tiene completamente enamorada!
Las Brisas.
Ya le saqué decenas de fotos a los mismos rincones y no dejo de agradecer mi buena suerte!
En esta toma de la mañana, la luz se colaba por la ventana y no me pude resistir...
Demasiado linda...
Y rústica
Y cómoda
Y mágica
Y los chicos durmieron hasta media mañana...así que deambulé x todos los rincones, descubriendo sus secretos.
Por suerte son las cinco de la tarde.
Queda mucho todavía de este día.



